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Soy un escritor sin más deseos que pensar, reir, o buscar detractores que me empujen a seguir puteandolos. Pinto la realidad como a un cuadro en constante proceso de creación. Lo mejor es dejar fluir el vómito creativo, y no acumular ese cancer de reseñas mal formadas que ya no sirven más.

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lunes, 29 de octubre de 2012

Violencia de género periodístico: la marcha del 8N


   Aunque Aristóteles se empeñara en afirmar que la única verdad es la realidad, el mundo mediático de nuestros días demuestra lo contrario. Lo que me motiva a hacer dicho recorte son los títulos de los periódicos y su afán de modificar los hechos, modificando también la forma en la que se los transmite. Por ejemplo, la derecha en los últimos días, de manera bastante subrepticia, ha iniciado una propaganda excesiva  y encubierta, a la manifestación cacerolera a realizarse el día 8 de noviembre (popularmente conocida con las siglas 8N).  
   Empecemos refiriéndonos a nuestro querido amigo Jorge Fontevecchia, quien el viernes 26 de octubre del presente año, a las 10:09 de la mañana, firma una nota titulada precisamente 8N. Allí la preocupación ronda la ausencia de líderes opositores que puedan canalizar la furia del pueblo, dando por sentado que esta marcha será aún más grande que la del 2001, la cual terminó con la renuncia del radical Fernando de La Rúa. "Dentro de dos jueves habrá mucha gente protestando. Probablemente, más que en todas las otras movilizaciones anti K y más que nunca antes contra ningún otro gobierno. Pero quienes participarán no se sienten motivados por ningún candidato de la oposición.". El artículo versa sobre quienes pueden llegar a absorber el desencanto opositor, fogoneando las figuras de Macri y de Scioli, dos representantes de la incapacidad y la manipulación. Pero cuando se está diciendo todo esto, lo que en realidad hay escrito por debajo, con un meta lenguaje que los periodistas suelen utilizar para que hagas lo que ellos te dicen, es: el foco no debería estar en la continuidad del gobierno, eso lo damos por descartado, sino en quien va a ser el boludo que nos permita manejarlos durante los próximos 20 años. 
   Ya la prensa no dice la verdad, ni siquiera de su propio discurso como debería ser lo correcto. Vamos a lo fácil, el diario de Bartolomé Mitre, La Nación, dedica un sector de su matituno el día lunes 29 a los afiches del cacerolazo. Reproduzcamos algunos de ellos para ver de que estoy hablando: 



  Las imágenes no son una muestra objetiva del poder de las redes sociales en las manifestaciones populares, como nos quiere hacer creer un periodista anónimo (ya que nadie firma esta nota), sino una neta publicidad de los hechos a ocurrir. La lectura es la siguiente: por si no vieron las páginas donde se difunde el evento, les damos una mano a los organizadores y posibilitamos que vaya toda la gente que pueda, así el artículo de nuestros amigos de Perfil cumple con sus objetivos. Vemos con claridad una unidad sombría entre los medios en cuestión. 
   NO seamos necios, la idea que circula en el Partido Mediático Opositor, es que el 8N tenga suficiente fuerza como para asustar a la presidente. Decirles, miré señora, nosotros desde nuestro sector podemos voltearla si queremos así no se haga la loca con esto de la ley de medios. Si nos lo proponemos el 7D no existe, porque ni siquiera va a existir usted. Tenga cuidado. Es alarmante la forma en la que planean un golpe de estado, y dejarlo como una obviedad, como algo que el pueblo no debe evitar por el bien de su futuro.